ACCIÓN REACCIÓN

El hecho de existir es un misterio que nada y nadie puede desentrañar,  creamos formas de pensamiento para dar un sentido a lo desconocido, damos un significado al destino, a los hechos que se desencadenan en la vida por nuestras decisiones encadenadas a nuestros valores y sistemas de creencias, estamos a la merced de los acontecimientos concatenados por  actos, deslices, mala y buena fe, las intenciones dominan el mundo,  todo lo que pensamos y hacemos desencadena consecuencias, el hilo de Ariadna del destino une la totalidad, por eso la balanza de la justicia está más allá de mundo humano quieran o no los jueces de la mentira, el engaño, la mala intención, el egoísmo, la codicia desmedida, la enferma ambición de poder de dominar a otro, las decisiones y actos humanos mueven las sociedades, atentos a lo que pensamos y sentimos, atento a la energía que emanamos, atentos a como actuamos…

Aullido al infinito

Estar consciente de cada una de las cosas que ocurren a nuestro alrededor, estar atento a las impresiones de nuestros sentidos, alertas al sube y baja de nuestras emociones, estar plenamente despiertos, saber lo que está pasando en el mundo, no ignorar, usar nuestra máxima capacidad de percepción de nosotros mismos y de los distintos mundos que nos rodean, tener en mente que la vida es un regalo, una posibilidad para el éxtasis, una posibilidad de trascendencia, un estallido de divinidad y unificación con el infinito uno todo electromagnético del que formamos parte…dí a tu hijo que es todo lo que él quiere ser, todo lo que no ha sido aun, dile que todo está en constante devenir, que el futuro está en sus propias manos, que cada decisión que se toma en el sendero de la vida dibuja nuestro camino y el de los demás, como un espiral del que emana y absorbe la energía vital para que nosotros elijamos nuestro propio destino, por eso alégrate, no hay espacio para el dolor, los mundos siguen ocurriendo en cualquier punto del espacio infinito…

Autoimportancia

El animal humano botado en el cemento lucha por sobrevivir en un universo hostil, convirtiéndose en una bestia salvaje egomaniaca y egocéntrica dispuesto a vender a su madre por puro interés y dinero. Degeneración hipermaterialista de la civilización establecida que se ha nutrido de la autoimportancia, el individualismo, la superficialidad, la hipocresía, lo mezquino y frívolo, engendrando pura decadencia que degenera en este animal de rebaño, que se cree el centro de todo, hundiéndolo en su propia miseria. Deshacerse de la autoimportancia, desapegarse, es un acto de pura subversión, rebelión contra el orden establecido con ladrillos de engaño y estupidez humana.

FILOSOFÍA PARA RECUPERAR EL SENTIDO

¿Cuándo dejamos de preguntarnos por el sentido de todo? ¿Cuándo perdimos la curiosidad por conocer el mundo en el que vivimos? ¿Cuándo dejamos de admirarnos del hecho radical de estar vivos? ¿Cuándo dejamos de asombrarnos del mágico universo del que formamos parte? Parece que el niño curioso que algún día fuimos se ha ido, parece que la cotidianidad y la rutina lo ha absorbido, los días ya nos parecen monótonos y poco a poco vamos perdiendo el entusiasmo y el conocimiento significativo real de todas las cosas. Ya no prestamos atención real a cada instante que pasa y a lo que realmente importa, no nos fijamos en los actos que realizamos, no pensamos en cómo surge nuestro pensamiento, nuestras ideologías y sistemas de creencias, no pensamos en la acción y decisión que surge de nuestro creer, no pensamos porqué somos como somos y para qué somos, estamos realmente como sonámbulos, en la deriva en búsqueda de sentido, en un naufragio ontológico para dar un significado al ser que somos todos, buscando una razón de ser en un universo caótico.

Milenios de reflexión filosófica sobre la razón de ser de todas las cosas y todavía no hay una respuesta certera sobre para qué existe el todo y por qué existe el universo, excepto en la fe. El mercado de las religiones establece los productos dogmáticos para venderlos con diezmos a los seres humanos dependiendo de su cultura, lenguaje y valores. Se escoge un sistema de creencias predeterminado por la historia y por los cambios sociales de las mismas estructuras del poder sacerdotal, se forman así mitologías, ideologías y religiones simbólicas que han dado un sentido a la existencia de la humanidad. En la necesidad vital de explicarse por qué existe su vida, el ser humano ha creado mega-estructuras simbólicas que se fundamentan en una fe establecida con axiomas y creencias míticas que subordinan el libre pensamiento hacia un sentido y significado impuesto. Sin embargo, el misterio de la razón de ser de todas las cosas, razón de ser de la filosofía, sigue intacto cuando empezamos a maravillarnos de la cantidad de galaxias flotando en el espacio vacío de la materia oscura. Aunque la ciencia trate de explicar desde la lógica y la razón qué es lo que genera esa energía y cómo lo hace, no puede responder el por qué y el para qué existe esta energía que brota de los núcleos de las galaxias, al parecer es infinita y eterna, porque así como expulsa energía, también la absorbe, y así la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma, pues bien decía Heráclito, “lo único eterno es el cambio”.

Ojalá todavía no perdamos ese asombro de existir en este océano infinito de posibilidades que es la vida, ojalá no dejemos de maravillarnos de estar vivos, de cuestionarnos sobre el significado y el sentido de todo, ojalá nunca dejemos a un lado a ese niño interno que todos tenemos, y siempre estar alertas, curiosos, sedientos de conocimiento y sabiduría, amando la sabiduría, amando a nuestros seres queridos, amando lo que hacemos, gozando del regalo de estar vivo, ¿qué otro significado puede haber? Si nos diéramos cuenta que cada día es único e irrepetible, si tomáramos consciencia de que cada día es una posibilidad infinita para crear, ser, jugar, disfrutar, si nos diéramos cuenta que cada día es un aprendizaje significativo y que el verdadero significado y sentido de las cosas está en nosotros mismos, quizá algún día volvamos al silencio, a ser humildes frente a todo, a dejar a un lado la auto-importancia, y volvernos a maravillar de la brisa del viento.

Dentro

A la razón de ser de todas las cosas hay que encontrarla dentro de uno mismo, no en lo externo que confunde, sino en el sí mismo que intuye la totalidad. Al tener consciencia de la existencia infinita somos puentes hacia lo Desconocido, y a pesar que mandemos uno que otro satélite al infinito espacio para conocer lo exterior, estamos arrojando un puñado de arena al viento, pues no conocemos nada, mientras más conocemos más desconocemos, y lo poco que sabemos del mundo es nada comparado a todo el infinito que existe, solo conociéndose a uno mismo se conoce lo demás,  solo sabiendo cómo llegamos a saber podemos llegar a ser sabios, con una sana reflexión sobre qué somos, de dónde venimos, a dónde vamos,  ¿hay alguien que tenga una respuesta? ¿cómo conocemos?¿cómo saber que estamos conociendo?  ¿cómo captamos y producimos verdadero conocimiento?¿qué papel juega la experiencia personal?¿qué papel juega una mala interpretación de la percepción y de la emoción en la producción de dogmas, ideologías, religiones y sistemas filosóficos?

Visión

El infinito universo está unido por cuerdas de energía en el Uno-Todo primordial, y en cada punto está el todo como en un fractal infinito. Toda existencia es una vibración que hace la música del infinito, somos notas musicales en una orquesta cuyo estruendo hace asustar a los abismos de la materia oscura.